La ciencia se parece mucho a la construcción de un edificio, cada nuevo
conocimiento sirve de base al trabajo posterior y si una parte (como si
de un pilar de hormigón se tratara) presenta un defecto, ello dificulta,
paraliza y hasta impide el desarrollo del conjunto hasta que el
indetectado problema se soluciona. Y un buen ejemplo de ese constante
proceso de validación ha sido el estudio e identificación de los
cromosomas humanos.
link:
Historias de la ciencia: cromosomas de más, cromosomas de menos