Plinio el Viejo, en el libro VIII de su Naturalis Historia, decía lo siguiente:
“Toleran la sed incluso durante cuatro días y, cuando hay oportunidad
de beber, se llenan de agua por el pasado y para el futuro, después de
enturbiar antes el agua pataleando: de otro modo no les gusta beber.”
link:
El legendario depósito de agua de los camellos