Como en muchas otras cosas de la vida, los primeros síntomas del Trastorno de Identidad de la Integridad Corporal (BIID, Body Integrity Identity Disorder, en inglés) aparecen
durante la infancia. Es frecuente que los niños recorten muñecos de las
revistas y les corten una extremidad o se disfracen jugando a ser cojos
o mancos. Poco a poco la sensación de estar incompletos va creciendo y
es posible que al ver gente con amputaciones o parálisis sientan
envidia. Paulatinamente, estas personas van comprendiendo sus
sentimientos hasta que llega el momento cuando entienden que no se
sienten identificados con alguna de sus extremidades.
link:
Personas incompletas
busqueda de articulos
Mostrando entradas con la etiqueta psiquiatria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta psiquiatria. Mostrar todas las entradas
lunes, 8 de agosto de 2016
jueves, 17 de marzo de 2016
Mente, mano, corazón
En todas las disciplinas del arte siempre habrá personajes malditos. El
cine probablemente sea la que deja los ejemplos más sonados, al menos en
cuanto a premios se refiere. El codiciado Oscar ha sido históricamente
esquivo a ciertos actores, a pesar de sus intentos y su entrega anual.
Este tema se torna discusión airada entre amigos y consumidores de cine
profesionales, y en la alternancia de cerveza y cerveza, se termina por
reír sardónicamente ante la imagen de Nicholas Cage con la preciada
estatuilla, o requiriendo un abrazo compasivo por la sequía de Gary
Oldman.
link:
Mente, mano, corazón
link:
Mente, mano, corazón
viernes, 29 de enero de 2016
Un psiquiatra medieval en pleno siglo XXI
En los últimos siglos el espectacular desarrollo de la medicina ha sido
capaz de mejorar casi de manera increíble la calidad y la esperanza de
vida de las personas (al menos de los privilegiados habitantes del mundo
desarrollado) gracias al pensamiento racionalista y a la aplicación
sistemática del método científico. Así, todas las disciplinas médicas
han ido abandonado los viejos modos de pensamiento irracional basados en
la superstición tanto religiosa como secular, y al concentrarse en una
visión materialista de la anatomía, la fisiología y la patología han
permitido identificar, clasificar, tratar, paliar y muchas veces curar
gran parte de las casi infinitas dolencias que acompañan al ser humano a
lo largo de su vida.
link:
Un psiquiatra medieval en pleno siglo XXI
link:
Un psiquiatra medieval en pleno siglo XXI
Suscribirse a:
Entradas (Atom)