El mercado de los alimentos funcionales tiene un
problema. Aunque este tipo de productos factura casi 33.000 millones de
dólares en todo el planeta, las pocas evidencias científicas acerca de
su efectividad han despertado el escepticismo entre el consumidor.
Muchas de las propiedades saludables que se han publicitado durante años
no han demostrado estar sustentadas por la ciencia y, como resultado,
la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ha denegado miles de
solicitudes de las empresas alimentarias basadas en la publicidad
engañosa. Además, la sobresaturación del mercado, repleto de zumos
enriquecidos en vitaminas, productos con efecto Bífidus, margarinas con
esteroles, prebióticos, simbióticos, etc., ha provocado que estos
productos ya no despierten la atención del consumidor como lo hacían
hace unos años.
link:
Llega la segunda generación de ingredientes funcionales
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Se bienvenido y comenta! recuerda, se respetuoso y no insultes o los comentarios seran eliminados.